Resumen:
En Ecuador, las comunidades rurales se enfrentan a múltiples desafíos para implementar
procesos efectivos de gestión local y planificación del desarrollo. A pesar de los esfuerzos normativos
impulsados por el Estado desde la promulgación de la Constitución de 2008 en el artículo 57 y la Ley
Orgánica de Tierras Rurales y Territorios Ancestrales en los artículos 10 a 15, persisten deficiencias
estructurales en la gobernanza rural, como la escasa articulación entre actores, la limitada
participación ciudadana y la insuficiencia de capacidades técnicas para liderar procesos de
planificación estratégica desde las propias comunidades. Estos problemas afectan de forma
particular a las zonas agrícolas e indígenas, donde la pobreza, el acceso desigual a la tierra y los
conflictos socioambientales intensifican la exclusión histórica de las poblaciones rurales en los
procesos decisionales sobre su propio desarrollo (Vallejo, 2020)
En el caso del cantón Cayambe, ubicado en la provincia de Pichincha, estos desafíos se
expresan en la forma en que muchas comunidades, especialmente aquellas con base indígena o
campesina, han quedado al margen de los planes de desarrollo territorial. A pesar de contar con una
riqueza cultural, productiva y organizativa relevante, enfrentan limitaciones para formular
propuestas sólidas, con visión estratégica y sostenibilidad. Para Aldeán (2024), Cayambe presenta
además una estructura productiva poco diversificada, con alta dependencia de cultivos industriales
como las flores y un sistema de propiedad de la tierra concentrado, lo cual genera tensiones entre el
crecimiento económico y la equidad territorial.
Descripción:
In Ecuador, rural communities face multiple challenges in implementing effective local management and development planning processes. Despite the regulatory efforts promoted by the State since the promulgation of the 2008 Constitution in Article 57 and the Organic Law of Rural Lands and Ancestral Territories in Articles 10 to 15, structural deficiencies persist in rural governance, such as weak coordination among stakeholders, limited citizen participation, and insufficient technical capacity to lead strategic planning processes from within the communities themselves. These problems particularly affect agricultural and indigenous areas, where poverty, unequal access to land, and socio-environmental conflicts intensify the historical exclusion of rural populations from decision-making processes regarding their own development (Vallejo, 2020). In the case of the Cayambe canton, located in the province of Pichincha, these challenges are expressed in the way many communities, especially those with an indigenous or peasant base, have been left out of territorial development plans. Despite possessing significant cultural, productive, and organizational wealth, they face limitations in formulating robust proposals with a strategic vision and sustainability. According to Aldeán (2024), Cayambe also presents a poorly diversified productive structure, with a high dependence on industrial crops such as flowers and a concentrated land ownership system, which generates tensions between economic growth and territorial equity.