Resumen:
La salud mental es la capacidad del individuo de afrontar las tensiones con normalidad, se basa
mucho más que a la ausencia de trastornos mentales, es la capacidad de adaptarse al contexto, de
manera que la persona se sienta bien consigo mismo, a pesar de las circunstancias ambientales,
sociales o económicas (López et al. 2021, p. 4).
Todas las profesiones tienen riesgos laborales, ya sean físicos, psicosociales o una combinación de
ambos, que generan nuevos factores de riesgo afectando tanto la salud y seguridad de los
trabajadores como la productividad laboral. Por eso, es esencial contar con condiciones mínimas que
garanticen un trabajo seguro y saludable, ya que este es clave para el bienestar y desarrollo de las
personas (Vallejo et al. 2019, p. 4).
La Organización Mundial de la Salud (OMS, 2024) señala que, “más del 25% de trabajadores del
ámbito de salud sufren de síndrome de burnout, estrés laboral y agotamiento”. En consecuencia, los
problemas psicosociales en el ámbito laboral afectan negativamente la salud física, emocional y social
de los trabajadores (Instituto de Seguridad y Bienestar Laboral (ISBL), 2022). “Se estima que uno de
cada cinco empleados padece estrés y fatiga, siendo estos los factores más perjudiciales para la salud
de los trabajadores y detonante para los altos índices de rotación de personal en las organizaciones”
(Echavarria Marlly, 2023).
Descripción:
Mental health is the individual's ability to cope with stress normally. It is based
on much more than the absence of mental disorders; it is the capacity to adapt to the context in such a way that the person feels good about themselves, despite environmental,
social, or economic circumstances (López et al. 2021, p. 4).
All professions have occupational risks, whether physical, psychosocial, or a combination of both, which generate new risk factors affecting both the health and safety of
workers and their productivity. Therefore, it is essential to have minimum conditions that
guarantee safe and healthy work, as this is key to the well-being and development of
people (Vallejo et al. 2019, p. 4).
The World Health Organization (WHO, 2024) indicates that, “more than 25% of health workers suffer from burnout syndrome, work-related stress, and exhaustion.” Consequently,
psychosocial problems in the workplace negatively affect the physical, emotional, and social health
of workers (Institute for Occupational Safety and Wellbeing (ISBL), 2022). “It is estimated that one in five employees suffers from stress and fatigue, these being the most detrimental factors to the health
of workers and a trigger for high rates of staff turnover in organizations”
(Echavarria Marlly, 2023).