Resumen:
La planeación estratégica es una herramienta fundamental en la gestión administrativa de
una empresa, ayuda a que se decida en función de qué se desea alcanzar y el establecimiento
de estrategias que permitan conseguirlo; por lo tanto, está dirigida a explotar y generar nuevas
oportunidades para minimizar el impacto de las amenazas existentes (González & Rodríguez,
2019)
Sin embargo, para las medianas y pequeñas empresas (pymes) en el Ecuador la planeación
estratégica es un reto, si bien, los directivos reconocen su importancia, es poco usada por la
mayoría, la administración se lleva a cabo bajo enfoques tradicionales y empíricos, lo que
produce que no sobrevivan a largo plazo; así, apenas el 39% de pymes usa esta herramienta, por
lo tanto, no cuentan con planes que les permita anticiparse a los eventos negativos y aprovechar
las oportunidades del entorno (Sumba, Cárdenas, Bravo, & Arteaga, 2020). No obstante, de que las pymes representen el 99,54% de las organizaciones del Ecuador
(Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, 2017), lo que hace que sean fundamentales en la
dinamización económica del país, porque aportan en la creación de empleo. Este grupo,
enfrenta grandes desafíos que se relacionan con distintas fuerzas de tipo económicas, políticas,
sociales, culturales, tecnológicas y ambientales que inciden en su productividad, lo que genera
impactos desfavorables relacionados con la reducción de la demanda, limitaciones para acceder
a financiamiento, competencia desmedida y desleal, entre otros que, afectan sus ingresos
(Useche, Morela, & Barragán, 2021), por lo tanto, es indispensable que cuenten con una
planeación estratégica que les permita trabajar en función de objetivos, para mejorar sus
beneficios y las haga sostenibles en el tiempo.
A esto se suma que los efectos de la pandemia del COVID-19, se vieran en las entidades
económicas, así, 25 cada 100 empresas presentaron una contracción en el 50% de sus ventas y
aproximadamente el 65% tuvo que ajustar su nómina salarial, por reducción de horarios, sueldos
u otorgación de licencias (Banco Mundial, 2021), lo que sin duda afectó a su productividad.
En la provincia de Cotopaxi, se encuentra el 3% de las pymes del país, de las cuales el 40,59%
está dentro del sector servicios (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, 2017). Estas al igual
que la mayoría en el mercado trabajan en función de la experiencia y carecen de planes
estratégicos que guíe las decisiones de sus directivos.
Descripción:
Strategic planning is a fundamental tool in the administrative management of
a company, helps it decide based on what it wants to achieve and the establishment
of strategies that allow it to be achieved; therefore, it is aimed at exploiting and generating new
opportunities to minimize the impact of existing threats (González & Rodríguez,
2019)
However, for small and medium-sized enterprises (SMEs) in Ecuador, planning
strategy is a challenge, although managers recognize its importance, it is little used by the
For the most part, administration is carried out under traditional and empirical approaches, which
it causes them not to survive in the long term; Thus, only 39% of SMEs use this tool, for
Therefore, they do not have plans that allow them to anticipate negative events and take advantage of
the opportunities of the environment (Sumba, Cárdenas, Bravo, & Arteaga, 2020). However, the fact that SMEs represent 99.54% of the organizations in Ecuador
(National Institute of Statistics and Censuses, 2017), which makes them essential in the
economic revitalization of the country, because they contribute to job creation. This group,
faces great challenges that are related to different forces of an economic, political,
social, cultural, technological and environmental factors that affect their productivity, which generates
unfavorable impacts related to demand reduction, limitations to access
to financing, excessive and unfair competition, among others that affect their income
(Useche, Morela, & Barragán, 2021), therefore, it is essential that they have a
strategic planning that allows them to work according to objectives, to improve their
benefits and make them sustainable over time.
Added to this is the fact that the effects of the COVID-19 pandemic were seen in the entities
Thus, 25 out of 100 companies presented a contraction in 50% of their sales and
approximately 65% had to adjust their payroll, due to reduced hours, salaries
or licensing (World Bank, 2021), which undoubtedly affected their productivity.
In the province of Cotopaxi, there are 3% of the country's SMEs, of which 40.59%
it is within the services sector (National Institute of Statistics and Censuses, 2017). you are the same
that most in the market work based on experience and lack plans
strategies that guide the decisions of its managers.