Resumen:
La evaluación del desempeño es una práctica muy fundamental en la gestión del talento
humano, la misma permite medir la productividad y efectividad de los colaboradores. Desde un
enfoque tradicional, esta herramienta relaciona el rendimiento del trabajador frente a objetivos
fijados. Es por ello que, (Chiavenato, 2006) define la evaluación del desempeño como un proceso
sistemático y periódico que tiene como propósito valorar el comportamiento de los
colaboradores en su rol organizacional.
Según algunos expertos como (Werther y Davis, 1992), la evaluación del desempeño consiste
en el proceso mediante el cual las organizaciones estiman el rendimiento global de los
trabajadores. Mientras que, (Chiavenato, 2000) la concibe como un sistema de apreciación del
desempeño del individuo en el cargo y de su potencial de desarrollo. Uno de los conceptos más
factibles en cuanto a la simplificación y a los elementos que contiene, esto se observa de acuerdo
a (Cuesta Santos, 1999), que considera que la evaluación del desempeño consiste en un
procedimiento que pretende evaluar el rendimiento de los empleados de manera justa y
objetiva, y éste se realiza sobre la base del trabajo desarrollado, los objetivos fijados, las
responsabilidades asumidas junto a las condiciones de trabajo y las características personales.
Cuando se trata de evaluar el desempeño, es importante ser lo más objetivo posible, se
utilizan varios indicadores que ayudan a obtener una visión más clara y equilibrada. Si un
programa de evaluación está bien diseñado y funciona adecuadamente, puede traer beneficios
no solo a los empleados y a sus jefes, sino también a la organización en general y a la comunidad,
esto se ve reflejado en distintos plazos, ya sea a corto, mediano o largo plazo, en este escenario
los beneficiarios son el evaluado, el jefe, la organización y la comunidad (Chiavenato, 2000).
Descripción:
Performance evaluation is a fundamental practice in human talent management, allowing for the measurement of employee productivity and effectiveness. From a traditional perspective, this tool relates employee performance to established objectives. Therefore, Chiavenato (2006) defines performance evaluation as a systematic and periodic process that aims to assess employee behavior in their organizational role. According to some experts, such as Werther and Davis (1992), performance evaluation consists of the process by which organizations estimate the overall performance of employees. Meanwhile, Chiavenato (2000) conceives of it as a system for appraising an individual's performance in their position and their development potential. One of the most feasible concepts in terms of simplification and its constituent elements is that of Cuesta Santos (1999), who considers performance evaluation to be a procedure that aims to assess employee performance fairly and objectively. This evaluation is based on the work performed, the objectives set, the responsibilities assumed, the working conditions, and personal characteristics. When evaluating performance, it is important to be as objective as possible. Several indicators are used to obtain a clearer and more balanced view. If an evaluation program is well-designed and functions properly, it can benefit not only employees and their managers but also the organization as a whole and the community. This is reflected in different timeframes—short, medium, or long term—and in this scenario, the beneficiaries are the employee being evaluated, the manager, the organization, and the community (Chiavenato, 2000).